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MADRID, 12 (EUROPA PRESS)

El Grupo Español de Investigación en Cáncer de Mama (GEICAM) recomienda a las mujeres que padecen este tumor que practiquen pilates, ya que se trata de un ejercicio “fácil de practicar” y “muy beneficiosa” que “no causa dolor ni te deja sin aliento”, según lo aseguran en el último número de la revista “Geysalus”.

Según recuerdan, muchas mujeres suelen abandonar la actividad física que realizaban al detectarse un cáncer de mama, un hecho que se mantiene durante el tratamiento e incluso cuando se ha superado el cáncer.

Sin embargo, numerosas investigaciones han mostrado que el ejercicio físico es una alternativa eficaz y segura para mejorar la calidad de vida de las mujeres afectadas ya que, además de los beneficios fisiológicos ya conocidos como aumento de la capacidad funcional, incremento de la fuerza muscular, disminución de la fatiga o mayor control del dolor, induce una mejoría emocional.

En este sentido, desde GEICAM sugieren que “una muy buena opción” puede ser el pilates, al ser “un tipo de ejercicio que se adapta a todas las edades y estados de forma física, incluso a personas enfermas o convalecientes”.

Además, recuerdan que favorecer una reducción de la ansiedad y la depresión, mejorar la autoestima, provocar una mayor sensación de control y de satisfacción con la vida son algunos de los beneficios potenciales de esta práctica.

Los expertos recomiendan empezar con dos-tres sesiones con un monitor particular, que estará pendiente de que no se sienta ninguna molestia, si bien reconocen que, posteriormente, cuando la paciente conoce en qué consiste y las posturas básicas, se recomienda incorporarse a sesiones de grupo e incluso practicar en casa.

Junto con el capítulo sobre pilates, “Geysalus” incluye también en este número un artículo que habla del papel de las Unidades de Consejo Genético en cáncer, ya que en la mayor parte de los tumores no existe una predisposición genética previa.

Según recomiendan los doctores Ignacio Blanco y Ares Solanes, autores del reportaje, toda prueba genética vaya acompañada de un asesoramiento (consejo genético), tanto antes como después de los procedimientos.