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Los especialistas apuestan por la detección precoz para lograr un mejor control de la enfermedad

MADRID, 11 (EUROPA PRESS)

En España se estima que 250.000 personas padecen artritis reumatoide y cada año se detectan unos 3.600 nuevos casos, según ha alertado la Sociedad Española de Reumatología (SER) quien, con motivo del Día Mundial de la Artritis Reumatoide que se celebra este miércoles, ha alertado de la baja detección de la enfermedad motivada por el desconocimiento de la población.

Por este motivo, la portavoz de la SER, la doctora Ana Ortiz, destaca que es fundamental mejorar la detección precoz de estos pacientes para lograr un mejor control de los síntomas y evitar graves lesiones. «Un diagnóstico precoz es esencial porque el tratamiento y el manejo de la enfermedad durante los dos primeros años marcan la evolución de la misma a medio y largo plazo», explica.

En este sentido, señalan que, aunque «en algunos casos el pronóstico de la enfermedad es impredecible en las primeras fases de la misma, se ha demostrado que «los afectados que acuden de forma temprana al reumatólogo mantienen una mejor capacidad funcional».

«En este sentido añadido se ha extendido la instauración de consultas de artritis de reciente comienzo en las que se facilita el acceso a estos enfermos y se intenta ofrecer una atención de máxima calidad», ha añadido.

La artritis reumatoide es una enfermedad de carácter sistémico, grave y crónica que causa la inflamación de las articulaciones. Estos pacientes suelen ver su calidad de vida mermada ya que puede afectar a órganos vitales. Esta afección provoca dolor, rigidez, inflamación y pérdida de la movilidad articular, afectando especialmente a las articulaciones diartrodiales como las de las manos y los pies, así como a muñecas, hombros, codos, caderas y rodillas.

La inflamación mantenida y no controlada puede acabar dañando los huesos, ligamentos y tendones que hay alrededor de la articulación, lo que conduce a una deformidad progresiva. «Hoy por hoy no se cura pero con un seguimiento y con un tratamiento adecuado se logra que el paciente pueda hacer una vida normal», señala especialista.

Actualmente, se sabe que viene determinada por factores genéticos y factores ambientales, siendo el tabaco el más conocido. En concreto, se estima que se da mayoritariamente entre la población femenina, con su mayor pico de incidencia entre las mujeres de 35 a 55 años.

«MUÉVETE PARA MEJORAR»

Desde la SER recomienda a estos pacientes ser parte activa del tratamiento, sobre todo estableciendo hábitos de vida que pueden ayudar a mejorar la progresión de la enfermedad. Así, entre otro consejo, recomiendan eliminar el tabaco y evitar otros hábitos tóxicos como el alcohol, «que puede agravar los efectos secundarios de los medicamentos».

En cuanto a la alimentación, según Ortiz, «se recomienda una dieta completa y variada, incluso en los períodos de actividad en los que disminuye el apetito, que mantenga al paciente en el peso ideal evitando tanto la delgadez como la obesidad».

Además, se aconseja un aporte adecuado de calcio por el mayor riesgo de osteoporosis a causa de la propia enfermedad, de la inmovilidad en los períodos de actividad y de algunos medicamentos empleados en su tratamiento.

Este año el Día Mundial de la Artritis Reumatoide está centrado en la importancia de realizar ejercicio físico y se celebra en varios países bajo el lema «Muévete para mejorar», ya que se ha comprobado que su práctica ayuda, «cuando las articulaciones no están inflamadas», a evitar la deformidad, la pérdida de fuerza y la osteoporosis.

Respecto al futuro de la enfermedad, Ortiz destaca que actualmente se está trabajando en la detección de marcadores pronósticos de la enfermedad, que «pueden permitir, en las fases precoces de la patología en las que los síntomas son similares a los de otras enfermedades, detectar qué pacientes acabarán desarrollando artritis reumatoide».

Además, añade, sería ideal disponer de marcadores de respuesta a las distintas terapias disponibles, ya que permitiría descartar, sin perder tiempo y sin riesgos, tratamientos a los que el paciente no va a responder o que le van a ocasionar efectos secundarios y seleccionar aquellos que serían más eficaces».

EL 50% NO PUEDE TRABAJAR UNA JORNADA COMPLETA

Desde la SER recuerda que, tras diez años de evolución de la enfermedad, la mitad de los pacientes es incapaz de llevar a cabo un trabajo a tiempo completo. Asimismo, en el ámbito laboral se estima que ocasiona en España el 0,7 por ciento de las incapacidades permanentes totales, el 1,7 por ciento de las incapacidades absolutas y el 4,9 por ciento de las grandes incapacidades.

Además, el 37 por ciento de pacientes con artritis reumatoide sufre dificultad de grado moderado a intenso; mientras que un 19 por ciento de los mismos sufre una discapacidad severa, por la cual necesitan ayuda de otra persona para llevar a cabo cualquier actividad.