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Piden «mayor sensibilidad» de los mismos profesionales, una apuesta de la Administración y recuerdan que los pacientes ingresan por dolor

SEVILLA, 19 (EUROPA PRESS)

Los presidentes de la Asociación Andaluza del Dolor y Atención Continuada y la extremeña de Anestesiología y Reanimación, Jerónimo Herrera y Mercedes Excheverría, respectivamente, han lamentado el «desconocimiento» que existen en general por parte de los mismos profesionales sanitarios a la hora de llevar a cabo una «correcta evaluación y tratamiento» del dolor que refiere un paciente, un hecho que han achacado a que este parámetro aún no se ha incluido como «la quinta constante vital» que tendría que llevarse a cabo «en cualquier historia clínica de un paciente.

Estos especialistas, que junto al secretario de la Asociación Andaluza del Dolor y Atención Continuada, Joaquín Rodríguez Matallana, han presentado este miércoles en Sevilla una encuesta sobre la prevalencia del dolor en los hospitales andaluces, han admitido la existencia de un «uso inadecuado» de las medidas terapéuticas disponibles para tratar el dolor, lo que han achacado a una «deficiente formación del profesional sanitario y una escasa sensibilidad frente al dolor», según ha apuntado Rodríguez Matallana.

Del mismo modo, este especialistas ha advertido de que, «pese a que existen medidas eficaces para el alivio del dolor, muchos pacientes lo desconocen», lo que todo ello unido provoca un «escaso tratamiento del dolor, que necesario más actuaciones en este sentido y se convierte en un importante reto de la salud pública».

Herrera, quien por su parte ha apostado por realizar más estudios sobre la prevalencia del dolor en el paciente y cómo se aborda su terapéutica, –ha admitido que las investigaciones que hay del tipo a menudo están basadas en subgrupos de pacientes con enfermedades específicas–, ha reprochado igualmente la «disparidad» que existe en Andalucía en el tratamiento del dolor.

«Hay una escasa evaluación del dolor en algunos hospitales de la comunidad, lo que hace que, junto al poco uso de fármacos opiodies, los pacientes sufren a veces un dolor innecesario», ha lamentado este experto, quien, al hilo de ello, ha calificado de «fundamental» que el dolor «sea considerado como la quinta constante vital» en todo enfermo.

«Una vez que lograse este objetivo, el siguiente paso fundamental sería que el médico sepa dar en cada momento el fármaco adecuado», ha proseguido. Con todo, sobre este aspecto la doctora Echeverría ha recordado que el uso de fármacos tiene efectos secundarios, por lo que se ha mostrado partidaria de que en pacientes que no manifiestan apenas dolor o que lo refieren como leve «no es deseable quitar totalmente el dolor».

«Hay que trabajar en pacientes con un dolor importante, ya que se tiende a olvidar que muchos de estos enfermos ingresan en un hospital porque refieren un fuerte dolor y, pese a ello, no se le mide le dolor, aunque eso sí paradójicamente todos los días que permanece ingresado un enfermero le mide la temperatura».

ESCALA DEL DOLOR SENCILLAS

Así, estos especialistas ha apostado por introducir sencillas escalas del dolor, «como la numérica, que va de 0 a 10; o la conceptual, que va de no dolor, a dolor leve, dolor moderado y dolor intenso».

ESCUELA DE PACIENTES

«Incluir la evaluación del dolor como la quinta constante, también evitaría las fluctuaciones del dolor en un mismo paciente, por ejemplo si ha tomado o no un analgésico», han explicado estos expertos, para quienes también sería necesario trabajar más en el concepto la escuela de pacientes de cara al autocuidado de la salud del paciente.

«Que el paciente aprenda a tratarse su dolor igual que un diabético sabe controlarse su glucemia; ése es el área de futuro», han concluido estos especialistas, quienes también han incidido en la paradoja de que el porcentaje de medicamentos que se utilizan para tratar el dolor leve «no coincide porcentualmente hablando con aquellos que se utilizan para tratar el dolor intenso».

«Nos encontramos paradójicamente un escaso uso de fármacos en pacientes con dolor moderado o intenso y una sobreexpresión medicamentosa en pacientes con escaso dolor, fudamentalmente analgésicos y AINEs», han finalizado.