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El plato que traemos hoy a este rincón de cocina saludable es bien sencillo de realizar, con ingredientes corrientes y que resulta agradable para todos los paladares, para los de los grandes, para los de los chicos.

Hablamos de patatas gratinadas, que resultan un entrante muy socorrido para acompañar a una comida principal, que se puede comer como tapa en cualquier evento, todo, si se consigue servirlo y mantenerlo caliente para los comensales. Un plato para cuatro personas que se puede multiplicar en las proporciones de su preparación base para hacerlo llegar a muchas más personas.

Porque como mejor saben las patatas gratinadas es con su cubierta de queso aún líquida o semilíquida, de forma que se puedan apreciar los sabores combinados de los quesos en su jugo.

La base de las patatas gratinadas son las patatas. ¿Y qué podemos decir sobre las patatas y sus valores nutricionales antes de meternos en faena con los ingredientes y la forma de confeccionar el plato?

La patata es una magnífica fuente de fibra natural, tiene, además, la particularidad de poder ser fácilmente digerida y poseer un gran valor nutricional. Aproximadamente el 78% de la patata es agua, un 18% es almidón y el resto proporciones muy variables de minerales, de proteínas y de lípidos que vienen a sumar un 0,1%.

Las proporciones de esos componentes varían en función de la madurez del tubérculo y de la misma variedad de la patata de la que existen decenas diferentes en todo el mundo con sus formas y colores tan distintos.

¿Qué vitaminas tienen las patatas? Fundamentalmente vitamina C, tiamina, niacina y riboflavina. Pero en lo que destacan las patatas es en los valores del sodio, en la escasa proporción de sodio que contienen que las hace ideales para seguir dietas pobres en ese componente. Por último un consejo, las patatas con la piel resultan todavía mejor porque aportan la fibra de la que hablábamos.

Sin más, vamos con los componentes éstos sí, de nuestro plato de patatas gratinadas. ¿Si gusta?

 

Ingredientes:

  • Ocho patatas grandes con proporciones parecidas, de idénticos tamaños.
  • Cien gramos de queso rallado.
  • Cincuenta gramos de queso líquido batido.
  • Dos yemas de huevo.
  • Un chorrito de aceite de oliva virgen extra.
  • Pimienta al gusto.
  • Sal al gusto.

Preparación:

Lo primero que hay que hacer para preparar nuestras patatas gratinadas es hervirlas en agua y sal. Mientras hierven las patatas, se mezclan las yemas de huevo y el queso rallado de nuestra relación de ingredientes. Cuando hayamos batido lo suficiente, comenzaremos a añadirle el poco de queso batido líquido, la pimienta y la sal que hemos reservado, así como un poquito de aceite de oliva virgen extra.

Una vez hervidas las patatas, hay que cortarlas por la mitad con bastante cuidado, para colocarlas luego en una fuente de esas de cristal que se usan para hornear. Lo demás, rellenar el centro de las patatas con la mezcla obtenida con el queso.

El último paso de nuestro plato de patatas gratinadas es precisamente meter las patatas en el horno y hacer eso, gratinarlas durante unos cinco o seis minutos a una temperatura de 220 grados centígrados. Ojo con no pasarse, porque las patatas gratinadas se pueden deshacer y puede perder más humedad de la que deseamos y comprometer la calidad y hasta el buen gusto del plato. Dos notas finales, sírvalo caliente, y que le aproveche. Patatas gratinadas, rico pastel de queso.