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Rellenar calabacines es un pequeño arte, conseguir que no se deshagan y conseguir la preparación es cuestión de práctica. Si estamos atentos, sabremos hacernos con un excelente plato de verano, muy fácil de digerir y con notable abundancia de agua para mantenernos hidratados. Calabacines rellenos esa es la denominación de nuestro plato de hoy. Rellenos con dos carnes. Para nuestro relleno de calabacines, utilizaremos los calabacines medianos porque resultan más tiernos que los de mayor tamaño y el motivo de por qué se emplean dos tipos de carne es bien sencillo de entender, sólo hay que probar el plato de calabacines rellenos al final, la combinación de carnes resulta más sabrosa. Ahí tiene un secreto desvelado.

Ingredientes:

  • Dos calabacines medianos.
  • Cuatrocientos gramos de carne de ternera y de cerdo mezcladas y picadas.
  • Un diente de ajo tierno.
  • Un chorrito de vino de Jerez.
  • Dos cucharadas de aceite de oliva virgen.
  • Sal al gusto.
  • Salsa de tomate.

Para elaborar la salsa:

  • Una cebolla.
  • Dos zanahorias medianas.
  • Un tomate maduro.
  • Dos cucharadas grandes de aceite de oliva virgen.
  • Un chorrito de vino blanco.
  • Sal al gusto.

Preparación:

Lo primero de todo es lavar los calabacines, se le cortan las puntas y los separamos en trozos de ocho o diez centímetros que luego cortamos en sentido contrario. Colocamos en una olla un poco de agua el tiempo e introducimos los trozos de calabacín en ella para cocerlos no mucho, lo justo, lo justo para que no se deshagan y permanezcan enteros. Algo así como ‘asustar’ con el calor a los calabacines. Cuando los hayamos ‘asustado’, los escurrimos y los reservamos en una fuente.

Preparación del relleno: Para preparar el relleno de nuestro plato de calabacines, hay que rehogar la carne picada y el ajo en una sartén con dos cucharadas grandes de aceite de oliva virgen. Luego, se le añade un chorrito de vino de jerez y, con el fuego bastante fuerte, esperamos que se reduzca todo. Cuando lo hayamos conseguido, bajamos la intensidad del fuego, tapamos el sartén y dejamos tiempo para que la carne se haga con el tiempo que necesitemos.

Cuando la carne de nuestro plato de calabacines esté suficientemente tierna, se le añaden tres o cuatro cucharadas de salsa de tomate. Luego, le añadimos sal y retiramos el sartén del fuego. Lo último, de nuestro plato de calabacines y para su relleno es añadirle huevo bien batido para que la carne se una bien. Lo mezclamos todo bien y hacemos con lo que hemos hecho el relleno de calabacines.

Preparación de la salsa:

Para preparar la salsa de nuestro plato de calabacines, se rehoga la cebolla en una olla a la que habremos de añadir dos cucharadas soperas de aceite de oliva virgen. Al rehogado de la cebolla, se le incorpora la zanahoria en rodajas no muy gruesas y el tomate bien cortado de trozos medianos.

Luego, se le añade a esa preparación un buen chorrito de vino blanco y algo de agua de la que hemos utilizado para hervir los calabacines, claro está, si lo creyéramos necesario. A continuación, se tapa la olla con todo dentro hasta que consigamos que quede tierno.

Cuando se haya cocido lo suficiente y esté, como decimos, tierno, lo introducimos en el vaso de la batidora de mano y lo trituramos hasta hacerlo una salsa espesa en la que no deben quedar grumos de ningún tipo. La salsa hay que echarla sobre el plato preparado anteriormente de forma que se sirva caliente como todo. Recuerde, por último, que este plato se puede congelar y servir en otro momento sin ningún tipo de problema.