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El pavo es una carne cuya sustancia resulta más digestiva que la de cerdo o vaca. Bien preparado el pavo como un plato familiar y bien relleno, podremos hacer las delicias de grandes y pequeños. Para una comida con muchos comensales en los tiempos que comienzan o ya son fríos, como, por supuesto, en una comida de Navidad ¿Se atreve con nuestro pavo relleno? Si gusta, los que siguen son los ingredientes.

Ingredientes del pavo relleno:

  • Un pavo de gran tamaño.
  • Cinco lonchas de bacon fresco.
  • Coñac.
  • Un vaso de vino blanco, a ser posible de calidad.
  • Dos vasos de caldo de pollo, hecho o liofiliado. Mejor hecho ex profeso, por supuesto.
  • Una zanahoria grande.
  • Dos puerros de gran tamaño frescos también.
  • Un apio.
  • Una cebolla grande.
  • Perejil, tomillo y laurel naturales atados entre sí.
  • Dos cucharadas soperas de vino de Oporto.
  • Dos cucharadas grandes también pero de frutas del bosque a las que les hayamos quitados las pepitas.

Para la elaboración del caramelo del pavo relleno:

  • Cien gramos de azúcar moreno
  • Veinticinco gramos de mantequilla completa.

Para el relleno, del pavo relleno:

  • Cien gramos de piñones igualmente frescos.
  • Doscientos gramos de pasas sin pepitas.
  • Tres manzanas rojas medianas.
  • Cien gramos de orejones, bien melocotones, bien albaricoques deshidratados.
  • Dos rebanadas de pan humedecidas en leche entera.
  • Pimienta al gusto.
  • Sal segun criterio.
  • Nuez moscada fresca.
  • Canela en polvo al gusto.
  • Treinta gramos de mantequilla.

Preparación:

Lo primero de todo es adecentar, lavar bien el interior del pavo, de un pavo ya sin vísceras. Meter la mano en el interior de la cavidad y untarla con limón. A continuación, ayudarnos de una jeringuilla de grandes dimensiones para rociar con coñac la carne del futuro pavo relleno, y, con ello, ablandarla para que resulte aún más jugosa al paladar. Lo siguiente es dejar reposar la carne para que el coñac haga su efecto.

Acto seguido, colocar dentro del pavo el bacon, haciendo hueco lo más posible, pero procurando no agrietar la piel. Después de hecho ésto, hay que coser el pavo y atarlo bien para que no deshaga su forma. Echarle sal y pimienta al pavo relleno.

Poner el pavo relleno en una fuente grande para horno. En la base, y alrededor de él, colocar verduras al gusto que servirán de guarnición. Untar el pavo por fuera con mantequilla y meterlo en el horno. Cuando empiece a dorarse en el interior del horno, añadirle el caldo líquido, el vino que hemos reservado y las hierbas aromáticas de nuestra relación.

No deje de rociar todo el pavo relleno con la salsa que va desprendiendo el pavo. El tiempo que ha de estar el pavo relleno en el horno viene a ser de unos treinta minutos por kilogramo de peso. El horno entre 180 grados y 200 grados.

Ahora toca el turno de hacer el caramelo, que le dará al pavo relleno su punto de sabor en la parte exterior. Hay que derretir el azúcar con la mantequilla hasta que adquiera un tono amarronado, ligero, sólo ligero. Cuando hayamos terminado de hacer esa cobertura, hay que echarla por encima del pavo relleno, unos quince minutos antes de que termine de asarse. Hecho ésto, se retira el pavo relleno del horno y se deja estar, se deja enfriar y reposar por espacio de diez minutos.

Para elaborar la salsa, únicamente hay que hacerse con lo que va soltando el pavo relleno como grasa. Si viéramos que no es suficiente, podemos añadir un poco de caldo extra. Esa salsa así obtenida, se pasa por un colador y se le añade los frutos del bosque y el vino de Oporto. Todo junto se guisa.

Y vamos con el relleno del pavo relleno, valga nuevamente la redundancia. Cogemos un bol, cortamos las manzanas rojas en cuartos, bien peladas, y las ponemos dentro, luego añadimos las pasas, los orejones de albaricoques o melocotones, el pan metido en leche, la mantequilla y un poco de coñac. Añadir sal, pimienta, canela y la nuez moscada a esa preparación.

Dejar reposar todo el relleno durante una noche y el día siguiente y, si es necesario, poner más coñac, si la fruta viéramos que lo hubiese absorbido totalmente. Si también observáramos que el relleno no cabe en el interior del pavo, lo coceríamos aparte para que sirva de guarnición al pavo relleno. Y, por último, nuestro pavo relleno se puede servir de muchas formas, con patatas gratinadas, con un denso puré de castañas o con la forma que usted, con su creatividad culinaria, y su mejor hacer, es capaz de resolver. Buen provecho.