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¿Le gusta la carne de pollo? Sí, convendrá con nosotros que se trata de una carne fácil de digerir, agradable al sabor y muy noble, que se deja tratar bien en infinidad de platos de cocinas saludables y sencillas. Es una de las pocas carnes que a los niños les suele gustar. Para compartir ese gusto por la carne de pollo, le traemos aquí una receta de unas pechugas de pollo con salsa de setas.

Sin embargo, antes de meternos en fogones y de relatarle cómo se prepara nuestro pollo, nos gustaría hablarle de eso a lo que nos hemos referido al comienzo de esta entrada de cocina, la nobleza de la carne de pollo, que se revela en parte en sus valores nutricionales.

Así, qué nos aporta la carne de pollo, y más en particular las pechugas de pollo. La carne de pollo, las pechugas que son la parte más blanca y carnosa del ave, son el sustituto ideal de las carnes rojas, de hecho están por delante del consumo de la de vaca a nivel mundial. Y todo, cuando es, como la carne roja, una fuente de proteínas animales, pero más económica y más saludable.

¿Con piel o sin piel? Una pechuga de pollo de cien gramos contiene 130 calorías sin se la come sin piel, si lo hace con ella, 180. El colesterol está presente en el pollo, sin embargo sus niveles no son especialmente altos. Por último, el pollo, y con él la pechuga, contiene apreciables cantidades de vitaminas del grupo B y C, además de minerales como el hierro y el calcio.

Vistos los valores de la carne de pollo ¿Nos vamos a la cocina, nos metemos en faena para preparar nuestra pechugas de pollo con salsa de setas? Listos, a ello.

Ingredientes:

  • Salsa de setas ya preparada, de las que podemos conseguir en una tarrina.
  • Cuatro pechugas de pollo grandes.
  • Dos dientes de ajo, grandes también.
  • Una hoja de laurel fresca.
  • Dos cucharadas de aceite de oliva virgen extra, sal y pimienta al gusto.
  • Tres cucharadas de vino tinto.

Preparación:

Las pechugas de pollo con salsa de setas son extraordinariamente sencillas de preparar. En tiempo, invertiremos menos de media hora, por tanto se trata de un plato rápido. Comenzamos partiendo las pechugas en filetes, para garantizar que los jugos, el calor del asado y los condimentos que le añadiremos, se quedan con la carne y nos devuelven todo el sabor que buscamos.

Tome las pechugas y sazónelas con sal, con pimienta. Luego, las asamos en un recipiente amplio y metálico, como una cazuela, echándole algo de aceite y pasándolas hasta que se vuelvan ligeramente doradas. Cuando lo estén, ese será el momento de retirarlas del fuego.

A continuación, le pondremos a nuestras pechugas de pollo con salsa de setas el laurel de la relación de ingredientes, el ajo y el vino tinto. Hecho esto, hay que dejarlo cocer durante aproximadamente diez o doce minutos, a fuego medio.

Una buena solución de presentación para nuestras pechugas de pollo con salsa de setas es verter la salsa que hemos preparado aparte, sobre ellas. Decore el plato a su gusto, ¿con una ramita de perejil? Sí, buena idea.

Cuando haya pasado este tiempo, retire las pechugas del guisado y añada la salsa de setas y caliéntelas durante cinco o seis minutos con el mismo fuego.