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El mundo se mueve a lo barroco: mientras en Hollywood en la gala de los premios oscar Jessica Alba, Hillary Swank y Penélope Cruz, las más admiradas de la noche lucieron la tendencia afrancesada y barroca en su corte imperio y falda plizada de estilo griego, también en la arquitectura se ven cada vez más líneas curvas que generan mayor dinamismo y expresividad y no podía faltar la evolución para el diseño interior con chips de estilo barroco que se mezclan con las tendencias actuales donde el brillo en colores y texturas es lo que está de moda.

Muy en la onda de la tendencia impuesta por Philippe Starck, todo se ha vestido para el 2008 con una tendencia barroca y rococó muy francesa que le introduce a los espacios pequeños detalles que se adaptan a la tendencia de hoy, dejando atrás lentamente el minimalismo y volcándose hacia una decoración más opulenta.

“Más que un recargue como lo vimos en el antiguo barroco, esta tendencia es de toques que se mezclan con lo moderno dándole calidez a unos espacios que con el minimalismo que tornaban fríos e impersonales. Las líneas curvas, el brillo que adoptan los muebles y otros elementos como las lámparas, generan un dinamismo y expresividad que son esenciales en el diseño interior de hoy”- comenta el diseñador Gustavo López.

¡De nuevo lo barroco contemporáneo está de moda! pero llega con formas adaptadas a nuestra época y la forma de vivir y sentir los espacios interiores. Por eso, el diseñador de interiores Gustavo López, hace un recorrido sobre cada elemento que se impone hoy, con variantes exquisitas que recuerdan no solo una época fastuosa y romántica, sino una opulenta como se pudo ver incluso en la Rusia de los zares.


El mobiliario se renueva en verdaderas obras de arte trabajadas en maderas nobles, mucha talla, pintadas en blanco y negro, hojilla de plata, oro y platinas envejecidas, tapizado en telas como terciopelos, cheniles, sedas, rasos y brocados, donde el brillo predomine en colores vibrantes que van desde los ocres y verdes hasta los naranjas.

Los espejos vuelven con fuerza en cristal veneciano con talla y marcos dorados que contrastan siempre con una decoración ultramoderna. “No se puede concebir esta tendencia sin un choque de estilos que permita el contraste. El elemento clásico y barroco que se coloque debe estar enfrentado a un ambiente ultramoderno, esa es la clave” – comenta el diseñador López.

Los cuadros también juegan con tendencias en toques muy especiales. Se puede variar un marco barroco dorado con una obra ultramoderna o viceversa donde el choque sea evidente.

Las lámparas, son verdaderos centros de luz y brillo en cristal de murano donde aparecen nuevas formas adaptadas a colores más atrevidos como el negro y rojo. Las lámparas con diseño clásico en cristal de brazos con lágrimas y cuencas en este cristal están nuevamente en las tendencias más actuales.

En ellas, también aparecen formas de línea moderna como circunferencias, esferas o cubos pero realizadas con cristales de murano que se suspenden con nylon y que crean un juego de barroco y modernismo espectacular. Como lo afirma Gustavo López, “es una evidencia que el barroco vuelve pero renovado y adaptado al sentir moderno de una decoración más significativa”

Los tapetes evolucionan hacia una inspiración muy barroca donde desaparecen los diseños totalmente geométricos y se generan nuevas formas elaboradas de diseño.

El papel de colgadura vuelve con muchísima fuerza. Allí la inspiración barroca floral es importante en cobertura de piso a techo. Hoy el mercado ofrece una multitud de opciones en esta tendencia que cambian totalmente cualquier espacio y dan un sentido romántico y elegante que contrasta con el mobiliario moderno.

La tendencia en las flores también se ve muy fuerte. Vuelven los cartuchos y azucenas, como expresión de la época barroca, lo mismo que las flores de un corte más sofisticado y elegante.

En la mesa también se evidencia la mezcla de vajillas clásicas que juegan con mesas ultramodernas o mezclas de piezas clásicas y modernas a la hora de servir.

El secreto de toda esta mezcla es tener el referente de un punto barroco dentro de la decoración. En una sala por ejemplo se podrá tener un sofá ultramoderno con dos sillas auxiliares muy barrocas o en un comedor se puede jugar con modernismo que se rompe con sillas cabeceras barrocas. Es un juego que da calidez e introduce formas más suaves que juegan incluso con un año cuyos números solo evocan formas flexibles y curvas significativas.

“El éxito consiste en una mezcla del clásico barroco con lo contemporáneo creando ambientes eclécticos ricos en mezclas de texturas y estilos, logrando así ambientes más cálidos y sofisticados” – concluye el diseñador López.