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Al final te has decidido: en vez de un sillón con orejeras, vas a colocar en tu rincón favorito un puff de pera. Al fin y al cabo es tu rincón y ahí las reglas las marcas tú; desde siempre te ha llamado la atención el aspecto mullido y confortable de esos enormes puffs y ya ha llegado la hora de comprar uno para dejarse caer a descansar. Sin embargo, como siempre suele pasar, una vez que decides hacerte con uno te asaltan las dudas y no sabes cuál comprar o qué características tiene que tener. Vamos a intentar ayudarte.

En primer lugar hay que tener claro que no existe un único puff ideal para todas las situaciones sino que habrá que elegir uno u otro modelo en función de muchas variables. Antes de decidir cuál es tu puff de pera perfecto, tienes que pensar en que influirá el lugar en donde esté (no es lo mismo en el exterior que en un rincón oscuro), cuánta gente va a usarlo (si si va a estar en la esquina de un coworking tiene que ser más resistente que si es tu puff en tu rincón de tu cuarto de estar) o qué uso va a tener (si es tu puff de lectura y siestecita debería ser más rígido que si es para tumbarse frente al televisor.Por eso, ahora vamos a hacer un pequeño listado de los puntos en los que los puffs de pera se diferencian para que tú los ajustes a tus necesidades (prueba también a echar un vistazo a https://www.puffdepera.com para hacerte una idea de distintos modelos y características).

  • Tamaño
    Aunque muchos fabricantes utilizan una nomenclatura similar a la de las prendas de vestir, (S, M, L y XL) la realidad es que no existe un estándar y, teniendo esa misma nomenclatura, pueden variar de tamaño entre unos y otros. Por eso hay que tener como referencia que para un adulto la medida normal es de 80x80x130 cm.. Si es para alguien de más de 1,75 m. de altura, hay que irse a los de 85x85x135 cm. o incluso cinco centímetros más en cada dimensión. Para los niños, lo suyo es elegir uno de 75x75x120 cm.; los hay más pequeños poro serán rápidamente desbordados rápidamente por los niños que, por si se te había olvidado, crecen más deprisa de lo que parece.
  • Material de fabricación
    Normalmente los puffs vienen fabricados en polipiel, una imitación sintética de la piel pero no estaría de más que te fijases en si el modelo que te gusta tiene funda interior o si el material ha recibido tratamiento anti UV si se va a usar en el exterior. En general los puffs fabricados en España (y en el resto de Europa) suelen ser de una calidad más que aceptable. Si lo eliges en alguna clase de tela, asegúrate de que sea desenfundable para poder lavar la funda en la lavadora, ya que con el tiempo las fundas de tela tienden a mostrar zonas de uso frecuente ennegrecidas.
  • Cremalleras
    Asegúrate de que el puff de pera tiene bien doble cremallera, bien cremallera y velcro porque así te aseguras de que no se escapen bolitas del relleno. Por si no lo sabes, estos puffs vienen rellenos con bolitas de poliestireno expandido, el famoso corcho blanco, que tienden a escaparse por el más mínimo resquicio que encuentran por lo que es conveniente mantenerlas a buen recaudo si no quieres encontrártelas por los rincones más insospechados de tu casa.
  • Complementos
    Si lo vas a utilizar frente al televisor, te vendría bien que tu puff tuviese un bolsillo para los mandos. Pregunta si hay minipuffs para apoyar las piernas a juego con el que vayas a comprar o si hay alguna clase de fundas para exterior u otros complementos. A veces marcan la diferencia entre un caprichito y una solución exitosa para una habitación o una terraza.