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¿Cómo colocar un techo de madera con paneles del mismo material para crear una falsa cubierta o mejorar el aspecto de una que no nos gusta? Pues si nos sigue, sabrá como hacerlo con apenas unos pocos materiales.

Ante todo, antes de colocar las piezas planas de madera que formarán el techo de madera, hay que asegurarse de que el techo es plano y esté nivelado. Si fuera así, nivelaremos las superficies con pasta que aplicaremos con espátula.

También hay que tener en cuenta que, al tratarse de falsos techos, podemos necesitar pasar cables por las superficies que vamos a cubrir y que se tratará de una tarea inicial.

A continuación, se trata de colocar los rastreles, que son esas pequeñas tablas que nos servirán para sujetar las piezas de madera a la pared. Lo normal, es que se dejen alrededor de 50 centímetros entre unas y otras.

Los rastreles deberán colocarse en la dirección en la que se van a poner los paneles del techo de madera. Perpendiculares. Téngalo en cuenta.

Los rastreles se sierran a medida del lugar, pero antes de colocarlos, se taladrarán los agujeros donde deberán ir los tornillos que los asirán a la pared.

 

Cuando esté todo, se instalarán en el techo, teniendo en cuenta que para nuestro techo de madera habremos de utilizar tacos, tornillos y taladros adaptados para el trabajo de hacer agujeros en el hormigón, en su caso.

Es importante colocar una cantidad importante en el techo de madera para poder sujetar bien toda la estructura.

Cuando los rastreles estén bien sujetos al techo, nos hacemos con los frisos de madera, las piezas de madera que engarzarán unas con otras para formar el techo de madera continuo.

Recuerde que todas tienen ranuras y que engarzan unas con otras de forma alterna, unas partes macho y otras hembras. Y antes de instalarlas, medir para comprobar cuántas necesitaremos en la superficie y cuántas necesitaremos cortar en los extremos para ajustarlas al espacio de techo que queremos cubrir.

Cada pieza de friso de nuestro techo de madera habrá de pegarse a los rastreles con clavos, que buscaremos que sean cortos y sin cabeza.

Con un puntero, introduciremos sus extremos finales cuando hayan sido colocados en su sitio. Si queremos ser curiosos, podemos aplicar pasta sobre el espacio hundido del clavo en la madera, para que ni siquiera se noten los clavos.

Como estamos hablando de la instalación de un techo de madera sencillo pero no queremos perder ni un ápice de elegancia, colocaremos un rodapie invertido de unos cinco o seis centímetros de altura en la pared en donde terminan los listones de madera. De este modo, además de conseguir un efecto visual muy elegante, quedan ocultas las imperfecciones en la unión entre techo y pared que, a no ser que se sea un manitas sobresaliente, las habrá.

El trabajo de colocar el techo de madera es así, de simple, seriado, y puede concluirse definitivamente con el barnizado de toda la superficie, también con la idea de protegerlo.