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Después de un montón de años, por fin ha llegado el momento en el que te has convencido de que tu salón necesita una renovación.

Puede ser que con el uso intensivo que ha tenido mientras crecían los niños, las maderas estén dando ya sus últimos cruidos. También es posible que comprases esos muebles cuando tu situación eonómica era peor y no comprases lo mejor de la tienda precisamente. O incluso es posible que hace muchos años fueses una entusiasta del diseño radical y ahora tu vista te pida un poco de paz o, al contrario, que tuvieras una época minimalista y ahora el cuerpo te pida guerra.

Sea como fuere, la llegada de Internet y del comercio electrónico ha hecho más fácil renovar el mobiliario porque ahora no sólo se pueden encontrar muebles baratos en Barcelona o Madrid sino que la posibilidad de comparar precios ha homogeneizado mucho el mercado. Además, la existencia de muchos sitios web dedicados a la decoración nos permite en una tarde echar un vistazo a las últimas tendencias en decoración y ver accesorios (o lámparas o pufs o tejidos o alfombras…) que ni se nos habían pasado por la cabeza.

Pero tampoco hay que perder la cabeza y dejarse arrastrar por la primera oferta de muebles de comedor baratos que encontremos en Intenet. Antes de lanzarte a hacer un pedido, no estaría de más que tomases en cuenta las siguientes recomendaciones.

  1. Haz un plano. Aunque estés enamorada de una chaisse-longue divina de la muerte, si mide diez centímetros más que el hueco disponible te va  obligar a reorganizarlo todo y puede que las piezas encajen ¡o puede que no!
    Mide bien la habitación y haz un plano a escala. Si los números no son lo tuyo, una hoja de libreta cuadriculada servirá: piensa que cada cuadrícula mide 20 centímetros, 5 son un metro y así te será más fácil encajr las piezas del puzle.
  2. Mira y cambia. Una vez que tengas un plano montado y una idea de lo que quieres, vuelve a navegar por Internet para ver otras ideas, otras texturas y rediseña tu salón hasta que estés convencida. Durante esta fase, además, podrás ya ir mirando los precios de lo que te propones hacer. No olvides que en un rediseño de un salón puedes incluir pintura, papel pintado o instalación eléctrica que deberían ser llevadas a cabo por profesionales y eso aumenta el presupuesto.
  3. Elige accesorios como un experto. Una araña de cristal va a definir por completo el estilo de tu salón. No puedes (o mejor dicho, no deberías) mezclar unas cortinas con dibujos de Pokemon o muebles de contrachapado, de esos que te montas tú mismo, con una araña de cristal de treinta kilos heredada de tu abuela. Tampoco pienses en los accesorios de un modo estático: la iluminación con velas o las flores frescas quedan muy bien en las fotos pero reponerlas durante diez años te a va a costar un ojo de la cara. Mantén a toda costa la coherencia entre los muebles y los accesorios.

Finalmente, desde la propia experiencia, el salón va a ser la habitación más usada de la casa. No escatimes en la calidad de los muebles y no abuses de tendencias que, a buen seguro, ya no van a serlo dentro de unos pocos años, bastantes menos de los que te debería durar un buen salón para tu casa.

Y, por supuesto, disfruta del camino. Desde que te palnteas a la idea hasta que un día digas “¡Ya está!” pasará mucho tiempo y tendrás muchas experiencias y subidas y bajadas; en tu mano está agobiarte o saber disfrutarlas.