.

Estas siete cestas son como siete varitas mágicas: le permiten limpiar y organizar su hogar instantáneamente.

Las cestas son una perfecta herramienta para organizar la casa. Son baratas, bonitas y funcionales. Por lo general están hechas de materiales muy durables para un uso promedio en el hogar. Puede colocarlas en cualquier habitación. Úselas para organizar su hogar y guardar de todo, desde utensilios de cocina hasta las toallas de baño y los juguetes de los niños.

En cierto modo, las cestas son elementos mágicos. ¿Por qué? Porque al mismo tiempo decoran y sirven para ordenar el caos que se extiende ante sus ojos (y los de las visitas). Son su varita mágica organizativa, la que hace desaparecer el desorden en segundos.

Aquí le describo siete tipos de cestas y sus aplicaciones:

1. Cestas para escaleras.- Una cesta para escaleras tiene forma de «L» boca abajo. Colóquela en el último o en el primer peldaño de la escalera de su casa. Llene la cesta a lo largo del día con las cosas que necesitará subir o bajar. De este modo sólo tendrá que hacer un viaje. Y cualquiera sea la dirección en que necesite transportar la cesta, hacia abajo o hacia arriba, déjela del lado opuesto de la escalera una vez que la haya vaciado. Así su próximo viaje con la canasta será para transportar cosas hacia la dirección contraria.

2. Celemines y cestas cosecheras.- Tienen el aspecto de cubos anchos y generalmente llevan asas móviles. Son cestas profundas (que sirven para acarrear granos, por ejemplo). Y a menos que usted sea un granjero (o venda productos en el mercado local), no las llenará con docenas de tomates, manzanas u otras frutas y verduras (salvo que tenga una familia enorme que alimentar). En lugar de ello, llénelas con los juguetes de sus hijos separados por categorías en distintas cestas (muñecas, soldaditos, pelotas de goma, etc.)

3. Cestas archivadoras de mimbre.- Las cestas o cajas de mimbre para archivar se han puesto muy de moda. Puede encontrarlas en muchas de las tiendas más importantes o en tiendas especializadas. Son canastas de forma cuadrada o rectangular (para acomodar carpetas de archivos colgantes o carpetas manila). Por lo común, las cestas archivadoras están hechas de ratán (porque es más resistente y durable). Y frecuentemente cuentan con una tapa y un asa móvil, para poder trasladarlas de una habitación a otra. Por ejemplo, puede usarlas para transportar su material de trabajo desde su escritorio hasta la mesa de su cocina para trabajar. Simplemente guarde la cesta archivadora en un estante de su cuarto de trabajo, igual que lo haría con una caja. O póngala a la vista; lucirá muy bien en cualquier ambiente. Una caja archivadora de mimbre formará parte de la decoración de su casa.

4. Carritos para utensilios

Probablemente los haya visto en los pic-nics. Son carritos o canastos con divisiones y un asa para poder desplazarlos más cómodamente. Un carrito para pic-nic puede usarse para separar los cuchillos, tenedores, servilletas, etc. Estos canastos vienen en ratán o mimbre, u otros materiales, incluso plástico. Puede usarlos en su cocina para separar los utensilios que necesite (desde sorbetes y filtros de café hasta cubiertos de plástico). También son de mucha utilidad en el cuarto de baño, para separar y almacenar artículos de toilette.

5. Cestas colgantes para las paredes

Estas cestas, normalmente de alambre o ratán, tienen un lado plano, para que se apoyen bien contra la pared al colgarlas, y una tapa. Se pueden colocar en la cocina para guardar las manoplas y agarraderas de fieltro. O utilizarlas como «floreros» para el recibidor, colocando en ellas un ramo de flores frescas o secas.

6. Canastos de mimbre

Su gran ventaja es la durabilidad y su poco peso. Llénelos con las almohadas suplementarias o los peluches de sus niños. Los canastos de mimbre vienen en varios tamaños y los hay bien grandes. También es común encontrarlos fabricados en ratán, pero son más caros; los más originales son los canastos rústicos de mimbre.

7. Cestos para vinos

Guarde su cava y vinos espumantes en un cesto para vinos vertical cilíndrico, o almacénelos en una caja con tapa superior. Una cesta de mimbre constituye una presentación original y económica para obsequiar vinos (y tiene más estilo que las bolsas o envoltorios de papel). Simplemente disponga un papel de seda de color en el interior de la cesta, dejando que sobresalga de los bordes de la misma como un volante. Por fuera de la cesta, haga un lazo con cinta para regalo. Ponga la botella de vino dentro de la cesta, y ¡voilá! un regalo perfecto. Cuando se hayan bebido el vino, los agasajados podrán usar la cesta para guardar utensilios largos.

¿Dónde se pueden conseguir estos canastos? Por supuesto, en las cesterías ante todo. Si no tiene ninguna cerca, busque sus cestas en tiendas on-line, mercadillos, tiendas de decoración… o pídaselas a algún amigo que no las use. Mucha gente aún guarda en sus desvanes viejas cestas de la abuela que usted puede reciclar (limpiándolas y pintándolas o barnizándolas) para convertirlas en elementos decorativos y funcionales.