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Todos fuimos adolescentes una vez, aunque no nos guste admitirlo. Mucos de nosotros podemos mirar hacia atrás y ver que nuestros años de adolescencia fueron buenos, pero con muchos altibajos a medida que nos acercábamos a la edad adulta. Algunos tal vez fuimos muy afortunados de tener padres con quienes podíamos hablar con confianaa acerca de cualquier tema. Los adolescentes de hoy tienen los mismos problemas, pero además se enfrentan a situaciones difíciles que son propias de los tiempo que corren.

Sus hijos adolescentes necesitan guía y consejo. Como padres, tenemos que ayudarlos a acercarse para tratar estos asuntos. Necesitamos crear una atmósfera que los anime a acudir a nosotros. Es un trabajo difícil, y yo he comprobado con mis propios hijos que muchas veces los adolescentes se resisten a discutir cuestiones personales con sus padres. Es normal que su hijo parezca distante a medida que se hace adulto. Muchas veces prefieren pedir consejo a sus amigos, pero no se preocupe, ésto es normal para los chicos de esa edad.

Ganarse la confianza del adolescente

Los amigos juegan un papel importante en los años de la adolescencia. Una sólida relación con sus pares es importante para ellos. Sin embargo, es más importante su necesidad de relacionarse y confiar en sus padres todo lo posible. Es probable que ésto no ocurra si usted no los alienta a acercarse. Un factor clave para ello es mostrarnos disponibles, demostrarles que los comprendemos, y que pueden hablar con nosotros abiertamente sin que los juzguemos; así se abrirán y se sentirán cómodos en esa relación.

Algunos de los problemas con que se enfrentan los adolescentes de hoy pueden resultarles incómodos de discutir, pero mirar hacia otro lado no ayuda. Si no pueden llegar hasta usted, deben buscar consejo o ayuda en otra parte. Personalmente, prefiero que mis hijos acudan a mí fuera cual fuere el problema a discutir, antes que dirigirse a otra fuente que no guarda con ellos la misma relación de amor y preocupación que yo. Como padres, no querríamos que nuestros adolescentes se dirigieran a otros que podrían atentar contra los intereses de nuestros hijos.

La guía y el consejo que ellos reciben durante estos maravillosos pero difíciles años, puede influir sus elecciones futuras, por lo tanto el presente es crucial. Mientras algunas de las decisiones a las que nuestros hijos se enfrentan pueden parecer insignificantes, otras pueden afectar el resto de sus vidas. Sea cual fuere la importancia de sus dudas, ellos necesitan saber que pueden venir a nosotros para lo que sea.

Con mis hijos he descubierto que contarles historias o comparar situaciones de cuando yo tenía su edad, es un medio efectivo de comenzar la conversación. En una situación relajada, pareja, sacar mis historias a la luz ha servido más de una vez para que mis hijos se animaran a hablar de cuestiones similares que estaban viviendo. A veces, ellos hablan de algún “amigo” que está atravesando por un problema similar: puede ser cierto, pero yo lo tomo como una pista de que en realidad están hablando de ellos mismos. Si un amigo íntimo está pasando por determinado problema, probablemente ellos también lo están o lo estarán.

Contarles que cuando usted tenía su edad también tenía problemas parecidos, les animará a hablar con usted de lo que les pasa. ¿Todos sus dilemas serán importantes? Seguramente no. ¿Se volverán confidentes de la noche a la mañana y le revelarán todo desde este mismo instante? No es probable, porque establecer un vínculo de confianza lleva su tiempo. Sí, han sido sus hijos por muchos años y confían en usted, pero estamos hablando de una Confianza llevada a su punto máximo.

La idea es mantener abiertos los canales de comunicación, mostrarles que usted se preocupa por ellos, que los entiende y que está allí para lo que necesiten. Establezca un nivel de confianza sólido con su hijo adolescente y cuando lleguen los verdaderos problemas, usted será el primero en saberlo.