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Mucha gente se siente engañada y decepcionada tras un fracaso matrimonial y el consecuente divorcio ya que piensan que, no merecen el amor ni el afecto de su pareja. Sin embargo, el matrimonio no es siempre una experiencia amarga, sno que a veces, cuando el matrimonio se convierte en algo tortuoso en insoportable, el divorcio se convierte en la única opción viable y necesaria. Sobre todo en los matrimonio donde se dan maltratos físicos o emocionales.

¿Puede el divorcio ser algo liberador?

No son pocas las parejas que soportan un maltrimonio tormentoso durante años. Normalmente lo hacen con la falsa esperanza de que cambie en un futuro o por miedo a las consecuencias del divorcio. El divorcio no es una decisión tan fácil de tomar y, muchas veces, un compañero problemático puede tardar años en decidir si opta o no por el divorcio.

También hay otros casos en los que se aguanta un matrimonio por los niños, por evitar que sufran ellos las consecuencias. Es por ello que la pareja acaba sacrificando su propia felicidad para asegurar que los niños crezcan en un hogar estable. Sin embargo, el matrimonio puede ser complicado, incluso cuando te empeñas en continuar por los que consideras buenos motivos.

Cuando la gente se empeña en resistir el sufrimiento y los sinsabores que producen los malos matrimonios, se vuelven vulnerables a sufrir enfermedades en el plano emocional, como ansiedad o depresión. Un mal matrimonio puede ser muy peligroso para la salud ya que, el sufrimiento y miedo continuo al divorcio puede llegar a somatizar los problemas emocionales y convertirse en algo más serio.

Hay casos en los que las mujeres no son economicamente independientes y no ven la forma de salir adelante con sus hijos ellas solas. Por ello, intentan retrasar el divorcio hasta que el matrimonio se convierte en algo absolutamente insostenible. Cuando esta mujeres se divorcian, no sólo consiguen enfrentar sus miedos sino que logran una liberación al prescindir de toda la negatividad que asocia un mal matrimonio.

Hacer frente al miedo que provoca un divorcio es a la vez placentero por la paz y la liberación que consigues al dejar de vivir con miedo continuo. La gente que soporta matrimonios tortuosos es porque, sencillamente, no sabe cómo romper con ellos.

El daño físico y emocional constante de la pareja puede provocar daños irreparables. Algunos estudios han comprobado que, muchas personas no piden el divorcio porque llegan a sumir los comportamientos abusivos por parte de su pareja como algo normal, tienen una visión distorsionada de la realidad. Por este motivo, en lugar de luchar, lo que hacen es asumir y aceptar el abuso. Cuando por fin se divorcian es como si se les devolviese la vida.