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Plantar césped es una tarea que puede ser complicada de llevar para el aficionado a la jardinería que no esté por la labor de emplear mucho tiempo en cuidar de su manto verde. El césped necesita de cuidados, de una vigilancia, de ayudas para su crecimiento saludable.

Un césped saludable le exigirá a cualquier jardinero aficionado una gran dedicación para su mantenimiento, pero, a cambio, le ofrecerá el placer de haber vencido a los inconvenientes de su peculiar naturaleza vegetal.

En cualquier caso, si su deseo es plantar césped, vamos a relacionarle en estas líneas todo lo que ha de tener en cuenta a la hora de plantarlo y mantenerlo.

Cuidados del césped

Lo primero que habrá de conocer de su suelo de jardín es qué posibilidades ofrece para plantar césped, y, en caso de no ser idóneo, corregir sus defectos o transformarlo de tal manera que admita el nuevo manto verde.

Así, debe conocer qué drenaje tiene su suelo, de forma que el sustrato no se encharque y arruine su césped. También es importante que conozca que pH tiene el sustrato, no tanto porque sea decisivo, sino porque si lo tiene alto habrá de hacer algo para corregirlo porque es uno de las incompatibilidades del césped.

Por último, asegúrese que el grosor de la tierra donde quiere plantar su césped representa un sustrato vegetal con un mínimo de diez centímetros de grosor. Si es más espeso, mejor, pero diez centímetros es la frontera de un suelo vegetal viable para un césped normal. Visto esto, hay más.

– Malas hierbas. Las malas hierbas se eliminan dándoles la posibilidad de que aparezcan sobre el suelo. Regar puede ser la forma en la que se puede alentar su aparición para la eliminación manual o con agentes químicos. Téngalo en cuenta. La eliminación de las malas hierbas garantizará la salud de su césped y un crecimiento óptimo sin competencias por los nutrientes del suelo.

– Drenaje. Si el drenaje es malo o es un inconveniente por su incapacidad para retirar el agua de riego o de lluvia, mejórelo con canales para retirar el agua y no deje de aprovechar las pendientes y los desniveles para mejorarlo.

– Sistema de riego. Si la superficie de césped es realmente grande o no se puede ocupar de ella con la dedicación que quisiera, piense en instalar un riego automatizado. Conseguirá uniformidad y regular en la provisión de agua para su césped.

– Labrar y abonar. Labre su terreno previamente antes de plantar el césped, hágalo socavando hasta una profundidad de unos treinta o cuarenta centímetros. Con ello, logrará airear el suelo y oxigenarlo. También añada mantillo, estiércol orgánico o turba en ese proceso de remoción de la tierra para nutrirla. Algo que agradecerá el césped.

– Limpieza. En ese proceso de laboreo de la tierra, aproveche para quitar raíces ocultas, malas hierbas y piedras.

Si después de todos estos consejos más o menos importantes, aún cree que el césped tiene un espacio en su jardín, manos a la obra. Usted se merece ese manto verde que será su horizonte natural más cercano.

Césped, una decisión sólo para jardineros comprometidos.