.

Si no tiene la suerte de poseer un jardín en su casa, no hay razón para que se prive de esta alegría. Simplemente tiene que adaptarse a una escala más pequeña. La solución perfecta es la minijardinería. Ésta es una posibilidad muy versátil para cultivar flores, hierbas aromáticas e incluso algunas frutas y vegetales en recipientes reducidos.

Un minijardín es ideal para personas que viven en pisos y que a menudo no tienen la posibilidad de disfrutar de un “espacio verde” propio. Lo bueno de un minijardín es que requiere esfuerzos y cuidados mínimos, dando sin embargo resultados hermosos. Ya sea que escoja este método para cultivar plantas dentro de su apartamento o como un aditamento para un jardín más grande, la microjardinería brinda un precioso adorno para cualquier casa. En este artículo le sugerimos unos pocos pasos para que pueda disfrutar del jardín de sus sueños.

Escoja el recipiente adecuado

Así como existen innumerables especies de plantas para escoger, también hay muchísimos tipos de recipientes para cultivarlas. Desde un elaborado macetero para el balcón hasta un simple pote de terracota, las opciones son infinitas. Dependen de su gusto y estilo personal. Sin embargo, hay que tener en cuenta algunos detalles para escoger el recipiente indicado, además de un tamaño que se adapte al espacio en el que lo va a instalar. En principio la mayoría de los tiestos para este uso serán rectangulares o, a lo sumo, cuadrados aunque un triángulo igual nos puede servir para darle uso a ese rincón que lleva años acumulando mugre y que siempre acaba lleno de trastos.

Evite los tiestos de boca angosta o con poca capacidad. Los recipientes pequeños restringen el crecimiento de las plantas y sus raíces se ven expuestas a secarse rápidamente. Asegúrese de que su maceta permite un correcto drenaje. Si su tiesto favorito no tiene hoyos de drenaje, haga unos agujeros en el fondo del mismo a 1,5 cm. uno del otro. Si prefiere las macetas colgantes, coloque un poco de musgo sobre la tierra para aumentar la retención de agua. Los recipientes de madera son preciosos pero tienden a pudrirse. Si quiere usar macetas de madera, escójalas de cedro o ciprés californiano, ya que son más duraderas.

Escoja sus plantas

Aunque las plantas anuales tienden a ser las preferidas, se puede cultivar casi cualquier planta en un minijardín, desde arbustos hasta plantas de tomates. No tema experimentar y plantar los vegetales que más le gusten. De todos modos, tenga en consideración algunas pautas. Por ejemplo, no plante arbustos o frutales en recipientes pequeños. Las plantas grandes necesitan macetas grandes para que sus raíces crezcan adecuadamente. Si mezcla distintas plantas en el mismo recipiente, asegúrese de que necesiten la misma cantidad de luz y agua. Por ejemplo, no plante un rosal, que requiere luz solar directa, junto a una planta de sombra como el jacinto. También preste atención a las épocas de florecimiento. No combine tulipanes, que florecen en primavera, con crisantemos, que florecen en otoño. Otros puntos a tener en cuenta son las combinaciones de colores, tamaños y texturas. Aunque experimentar le enseñará mucho sobre las plantas, es conveniente que preste atención a la simetría y el equilibrio dentro del minijardín que está preparando.

También hay que planear la utilidad que vamos a dar a nuestra plantación. Podemos hacer un minijardín decorativo junto a al que sentarnos a ver la puesta de sol desde el balcón o podemos instalar un microhuerto en la cocina que nos abastezca de perejil y otras especias o hierbas aromáticas en directo: del suelo a la cazuela.

Plante adecuadamente

Cuando tenga todo listo para preparar su minijardín, llene el recipiente con una mezcla comercial de suelo para macetas hasta una altura de 1,5cm. del borde. No use tierra de jardín porque no drenará fácilmente y al secarse se saldrá de los bordes de la maceta. La tierra para macetas está fabricada especialmente para minijardinería y suele contener materia orgánica que ayuda a conservar la humedad y nutre las plantas. Después de retirar las plantas escogidas de sus macetas originales, desenrede ligeramente las raíces y póngalas en la tierra de su minijardín. Asegúrese de disponerlas de acuerdo a un diseño que le resulte agradable. En un minijardín, usted puede colocar las plantas a una distancia menor que la habitual, con el objetivo de darle un aspecto más frondoso.

Añada más tierra para macetas para rellenar el recipiente, y finalice el proceso dándole a sus plantas un buen trago de agua. Considere que el recipiente del minijardín contiene relativamente poca tierra, y ésto hace que se seque rápidamente. Por lo tanto, no olvide regarlo una o dos veces al día si es necesario. También es una buena idea ponerle un fertilizante de liberación lenta al momento de plantar. Simplemente siga las instrucciones del fabricante en cuanto a cantidad y modo de aplicación.

Cuidados generales

Los minijardines carecen de los nutrientes que las plantas de un jardín convencional obtienen de la naturaleza; por lo tanto, requieren algunos cuidados especiales. Sea diligente con el riego, prestando atención a cualquier signo de deshidratación, pero también de sobrehidratación. Añada un fertilizante soluble en agua cada dos semanas. Inspeccione sus plantas para descubrir a tiempo cualquier síntoma de enfermedad u hojas dañadas, y retírela del recipiente si hace falta porque, recuerde, su microjardín es un elemento vivo que irá evolucionando con el tiempo: unas plantas crecerán, otras morirán, otras se cambiarán, algunas se agostarán… pero en ese cambio, a la vez cercano y compacto, está la magia.