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Las hierbas aromáticas representan un triple beneficio que hay que descubrir, proporcionan delicados olores al entorno de un jardín, son especialmente útiles en la cocina para condimentar los platos y son una oportunidad para iniciarse en el cultivo de parterres. Y es que cultivar hierbas aromáticas, ofrece pocas dificultades. Tal vez le animen algunos consejos sobre estas plantas tan cercanas. A éso vamos.

Dos por uno, Las hierbas aromáticas que son también condimentos y alimentos tienen una doble ventaja, nos dan excelentes olores en nuestro entorno de jardín mientras crecen, y, al mismo tiempo, se convierten en reservas para nuestros guisos y platos estrella. Y algo más, con aceites y vinagres, se pueden preparar salsas para aderezar cualquier plato. ¿No ha oído hablar de vinagre a la albahaca, por ejemplo?

La lista de las hierbas aromáticas que no deben faltar en la cocina. Y ya puestos, vamos a comentarle cuáles son las más sencillas de conseguir para sus platos. Tome nota: Romero, hierbabuena, perejil, orégano, la menta, la citada albahaca, el laurel que es una planta arbustiva, la salvia, la mejorana, la lavanda, el cebollino y una que no debe faltar nunca entre sus hierbas aromáticas de jardín, el tomillo. Un fijo.

Cuidados. Las hierbas aromáticas necesitan de cuidados especiales, cada uno con el suyo. En la superficie de su jardín tendrá más ventajas a la hora de desarrollar su ‘plantación’ que si elige una maceta. Simplemente, porque los nutrientes están mucho más accesibles en la tierra abierta y libre que en el reducido espacio de un tiesto. En cualquier caso, la calidad de la tierra representa un factor muy importante. Téngalo muy en cuenta.

Luz, ubicación y agua. La gran mayoría de las hierbas aromáticas necesitan grandes dosis de luz natural y en sitios donde la ventilación también natural esté asegurada. El exceso de agua en el riego es perjudicial, aunque siempre habrá de relacionarlo con las temperaturas ambientales, con el estado de desarrollo de cada una de las plantas y con el grado de insolación. Recuerde también que el abono líquido es importante, cada quince días está bien.


Esquejes. Hay que esquejar a las hierbas aromáticas o bien replantar sus semillas, algo que se traduce en un resurgimiento y una renovación de la variedad de hierbas aromáticas que hayamos elegido. Se trata de plantas que son fáciles de reproducir, siempre y cuando se den las condiciones mínimas ideales para su desarrollo vital. Que son mínimos al alcance de cualquier aficionado a los jardines.

Las semillas ya sabe cómo plantarlas, los esquejes es simplemente tomar un tallo de la planta con sus hojas seccionado pero con el corte por debajo de cualquier nudo de los que haga la planta y enterrarlo. Bueno enterrar el esqueje unos centímetros para que pegue en la tierra adecuada y con un riego mínimo. ¿Abonar algo? Si, desde luego que ayudará a que rebroten sus hierbas aromáticas.

Poda. La poda de las hierbas aromáticas tiene que ser regular, una vez al año, porque si no se hace, se corre el riesgo de que se vuelvan leñosas. La poda, en cualquier caso, no se puede hacer eterna, cada dos, tres o cuatro años, habremos de arrancar las plantas porque habrán llegado a su agostamiento. Conviene, por tanto, podar, pero con la vista puesta en retirarlas para plantar otras iguales o distintas al cabo de cierto tiempo.

Insecticidas. Sobre el uso de insecticidas con las hierbas aromáticas, mucho ojo, no le añada ningún tratamiento dentro de los quince días anteriores a la recogida. En cualquier caso, y, por encima de todo, siga las indicaciones del fabricante del insecticida que será la guía más adecuada para el tratamiento. En la medida de lo posible, use insecticidas naturales para este tipo de plantas que se relacionan tan estrechamente con nuestra alimentación.

Y después de leer todo esto, de comprobar lo sencillo que son los cuidados de las hierbas aromáticas ¿no le dan ganas de probar con ellasí Sus guisos se lo agradecerán. Plantas de la tierra, de su tierra.

Hierbas aromáticas, olores de jardín.