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Actualmente hay más razones que nunca para que, cualquier persona que disponga de terreno fértil, se lance al cultivo de vegetales orgánicos.

Te sorprenderías si supieses cuántos de los alimentos que consumimos a diario están modificados geneticamente. Algunos estudios estiman que cerca del 50%. Es verdad que no hay pruebas documentadas de que la alimentación modificada genéticamente sea perjudicial para la salud, pero tampoco hay pruebas que demuestren lo contrario. ¿Quieres asumir el riesgo?.

Hablemos de los pesticidas y fertilizantes. Los agricultures ya no utilizan ni estiércol ni rotaciones de cosechas para aumentar la fertlidad de los suelos, por lo que han optado por el uso productos químicos y pesticidas, que utilizan también para proteger las plantas más débiles. Estos productos penetran profundamente en las hojas de las plantas.

Según la Agencia de Protección del Medio Ambiente, los pesticidas están diseñados para eliminar plagas o parásitos en general,. Pero algunos pueden presentar también riesgo para las personas, que pueden ser más o menos graves dependiendo del tipo de pesticida. Algunos, como los organofosfatos, afectan al sistema nervioso, otros pueden irritar la piel o los ojos, otros pueden ser cancerígenos o afectar al sistema endocrino.

Por supuesto, puedes, y además es bastante aconsejable, comprar alimentos orgánicos en los supermercados, pero, ¿has visto los precios?. Cualquiera que tenga un huerto, aunque no sea muy grande, puede cultivar hortalizas orgánicas a un coste mucho más bajo que las que compras en los supermercados, y por supuesto, es 100% más fiable.

Y no hace falta que hablemos de la diferencia de sabor, que, si ya es obvio en los alimentos más frescos como tomates, guisantes o maíz, también se nota en las verduras de larga conservación como las patatas o las cebollas.

Y ya no es sólo cuestión del precio o lo saludables que sean. La agricultura industrial sacrifica la calidad y el sabor en favor de más cantidad de producción y consevación. Verás que las fresas del supermercado tienen un aspecto reluciente, tan rojas y grandes, pero notarás rapidamente la diferencia cuando las pruebes y veas que no saben a nada.

Mejor comida y calidad de vida. Todo esto es lo que te ofrecen los alimentos orgánicos. así que, apaga el ordenador, ponte ropa sucia y prepárate para empezar a cultivar hortalizas en tu propio huerto orgánico.