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Los reptiles son unos magníficos animales de compañía, mascotas ideales que no se hacen notar, no ladran, tienen un tamaño muy pequeño, algunos apenas movilidad, no generan malos olores ni deposiciones incómodas y, por si fuera poco, son exóticos. Los reptiles son mascotas ideales para convivir con humanos en el reducido espacio de una vivienda familiar.

Sin embargo, los reptiles presentan un pequeño problema que hay que valorar a la hora de acogerlos como mascotas. Son de sangre fría, o lo que es lo mismo, necesitan regular su temperatura corporal en función del medio en el que se encuentran y las condiciones físicas imperantes en su entorno.

Si nuestros inviernos son fríos y no tienen nada que ver con la calidez y la templanza del clima de sus lugares tropicales de origen; la estrategia que hay que mantener es la de conservarles un pequeño espacio caliente en sus terrarios que les permita vivir de manera aceptable y, sobre todo, saludable.

Y es ahí donde tenemos que tener cuidado. La temperatura ideal para que los reptiles se encuentren de manera confortable en sus terrarios es la que oscila en una horquilla que va desde los 25 a los 32 grados centígrados, cifras que varían en función de la especie y de las condiciones de su medio natural.

La fórmula más fácil para conseguir temperaturas estables en el pequeño hábitat de nuestro hogar es emplear sencillas bombillas que irradian calor suficiente. Pero hay que tener mucho cuidado con esta opción. Especies de reptiles como las serpientes suelen enroscarse en estas bombillas, buscando calor, y corriendo el riesgo de quemarse.

La solución de aislar las lámparas no es en realidad una solución, si lo que conseguimos es instalar una mampara de cristal que dejará pasar la luz y el calor, sí, pero, en su caso, no los rayos ultravioletas y los infrarrojos.

Tenga en cuenta que los ultravioletas son imprescindibles para los reptiles porque les ayudan a fijar el calcio en su metabolismo que es vital también en el crecimiento de los reptiles jóvenes y más aún en las hembras gestantes que sólo con la producción de calcio conseguirán desarrollar huevos con las características físicas adecuadas para albergar a sus crías.

En las tiendas de animales, usted podrá encontrar cables de conducción eléctrica y hasta mantas caloríficas para enterrar que pueden cumplir eficientemente esa función de proporcionar temperaturas óptimas. Elija la opción que elija, interésese por la forma en la que debe colocar esos medios para evitar también cualquier tipo de riesgo con electricidad, cables, agua y humedades.

Si está interesado en criar reptiles como mascotas, estudie con detenimiento las condiciones que necesita la especie de su elección en cuanto a calor y busque esos medios tan específicos para llevar esa temperatura en lo peor de nuestros inviernos a la confortabilidad de un entorno que ha de ser lo más parecido al de su procedencia.

Calor casero para reptiles.