.

Lo primero que debe saber es que no hay garantía de que el pez que usted ve en la tienda de mascotas, ése que tanto le ha gustado (y que se ha decidido a comprar), esté completamente sano. Muchas veces los peces parecen estar en perfectas condiciones y sin embargo pueden sufrir problemas internos que no aparecen a la vista. Sin embargo, hay varias formas de saber si un pez está sano.

He aquí una lista de los rasgos que debe observar:

Primero, busque muestras físicas de buena salud. Un pez sano debe tener el cuerpo de color brillante, no pálido ni desvaído. A pesar de ello, una coloración más oscura o manchada puede ser un signo de estrés y no de mala salud. Antes de comprarlo, averigüe cómo debería lucir en condiciones normales. No acepte llagas, forúnculos, descamaciones o manchas. Compruebe que no haya parásitos visibles, como ciertos cristalillos blancos que parecen sal, o pequeños nódulos oscuros similares a puntos negros. También verifique que no haya affecciones por virus, como los Linfocistis (pequeñas excrecencias con aspecto de coliflor en los bordes de las aletas). Examine cuidadosamente al pez antes de adquirirlo.

Los ojos deben verse claros, ni nublados ni salientes. Las aletas, erguidas, especialmente las dorsales (superiores). Unas aletas torcidas o enrolladas pueden indicar problemas. Mire también que no estén desparejas, rasgadas o rajadas. Todas las aletas deben estar intactas.

Pez de acuario enfermo

Las escamas deben ser planas y suaves, el estómago parejamente redondeado, la circunferencia del cuerpo pareja, ni hinchada ni hundida. Las deposiciones visibles del pez deben ser de color oscuro, no pálidas.

Debe examinar también el comportamiento del pez. Los peces sanos respiran normalmente, sin tragarse el aire ni subir hasta la superficie de la pecera sacando la boca fuera del agua. Compare el movimiento de las branquias del pez que ha escogido con los de otro pez del estanque. Los movimientos muy rápidos de las branquias pueden ser una señal de estrés.

El pez debe interactuar  bien con otros, adelantándose unos a otros, moviéndose libremente, etc. Los peces sanos suelen nadar en sentido horizontal (sin subir o bajar la cabeza, salvo algunas excepciones) a través del acuario: no deben arrastrarse por las esquinas o esconderse todo el tiempo. No compre peces que se dejan atropellar o atropellan a los otros. Dedique el tiempo necesario a observar el pez que le interese: éste es un buen consejo. Podrá descubrir cosas que no aparecen a primera vista. Fíjese en el comportamiento del animal.

¡Sólo compre un pez que coma bien! Si es posible, mírelo mientras se alimenta, porque ésto es muy importante. No querrá un pez precioso que viva sólo por un día, ¿verdad?

Es conveniente que se informe sobre los precios de los peces. Comúnmente, los peces baratos son cuestionables, ya que actualmente existen métodos de captura muy baratos pero muy peligrosos, como el uso de cianuro y drogas, que afectan la salud de los animales y el medio ambiente. Por otra parte, los precios bajos no tienen por qué ser sinónimo de mala calidad.

Asegúrese de que, al momento de entregarle el pez, el dependiente lo coja con dos redes. Ésto es lo mejor, ya que usar una sola deriva en una cacería desatinada a través del estanque, lo que causa mucho estrés al animal.