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Así que va a traer casa ese adorable cachorrito de pura raza que tanto quería; o encontró ese tierno chucho en la perrera. Y ahora comprende que usted no estaba tan preparado para recibirlo como había pensado. Tal vez esté haciendo planes para ese nuevo fardo de diversión. Sea cual fuere el caso, le damos unos consejos que hemos aprendido a través de años de traer a casa pequeños fardos de terror… quiero decir, de diversión:

Infórmese todo lo posible sobre cómo acostumbrar a su perrito a realizar sus deposiciones en el sitio indicado, y dispóngase a tomarlo con calma si llega a pisar una materia desagradable a las 3 de la madrugada, en plena oscuridad, cuando vaya por un vaso de agua a la cocina. ÉSTO OCURRIRÁ, sin duda.

Nuevo perro en la casa

Compre la bolsa de pienso para perros más pequeña que encuentre: su mascota odiará la primera marca que le sirva, y la segunda, y la tercera. Comprar en pequeñas cantidades le salvará a usted del horror de gastar tanto dinero cuando vaya por la séptima marca rechazada.

Desvístase, o como máximo póngase un traje de baño para lavar al perro. Usted indefectiblemente SE EMPAPARÁ. Es inevitable, aún si baña al animal en una tina de un metro de profundidad. Hablo por experiencia personal.

Prepárese para que su cachorro olfatee e ignore de inmediato y para siempre ese juguete TAN GRACIOSO que le ha comprado en la veterinaria. Su perro sólo querrá aquellos juguetes que a usted lo pongan de los nervios. Uno de los favoritos de mi perro (y que nosotros NO le hemos comprado) es una pequeña mofeta que lleva una botella plástica dentro. En la botella plástica da vueltas un cascabel. ¡Ya bastaaaaaaa!

¿Y esa preciosa cunita para perros que le compró? Ya sabe, ésa que le costó casi tanto como la cama king size donde usted duerme. Claro: el perro casi nunca la usa. ¿Y dónde duerme? Prefere cojines, acolchados previamente arrastrados por todo el suelo, pilas de ropas, alfombras… y por supuesto, su cama, estirándose en ella hasta que queda el menor espacio posible para los humanos.

¿Entrenamiento?¿Y éso qué es? Mi perro de cuando en cuando acude a mi llamado, y normalmente se sienta cuando se lo pedimos, pero éso es todo. Me he dado por vencido. ¿Sabía usted que un perro puede ser expulsado de la escuela de entrenamiento? Yo tampoco lo sabía. ¡Hasta que le ocurrió al MÍO!

Llene el espacio en blanco con la palabra que corresponda: “Mi ___________ favorito será masticado hasta acabar con él”. Ésto sucederá. Sopórtelo. Deberá vivir con ello.

Creo que el mejor consejo que le puedo dar a un propietario de perro primerizo es que crea firmemente en las leyes de Murphy: “Todo lo que pueda suceder, sucederá, y en el peor momento posible”. ¡Mucha suerte!