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Si tiene un cachorrito, es buena idea comenzar a entrenarlo lo más pronto posible, pero hay que hacerlo con amabilidad. Su perrito debe aprender a confiar en usted antes de comenzar el entrenamiento. Recuerde que los cachorros son como los niños: sus cuerpos están creciendo, su rango de atención aumenta, y sólo aprenderá cosas cuando las condiciones sean adecuadas y cuando comprendan lo que usted está tratando de enseñarles.

Dicho ésto, le reitero que cuanto antes comience a entrenar a su perro, mejor. Lo ideal es comenzar la “socialización” a partir de las 8 semanas de vida; órdenes sencillas como “ven” y “siéntate” a partir de las 12 semanas, y el entrenamiento más intenso desde los 5 o 6 meses.

El animalito puede comenzar a recibir algo de entrenamiento temprano tan pronto como usted lo lleve a su casa, pero el momento óptimo para empezar a enseñarle obediencia está entre las 9 y 12 semanas de vida. Tenga en mente que el entrenamiento puede abarcar un amplio rango de temas; usted debe comenzar por los básicos: enseñarle el significado del “¡No!”, y el comportamiento dentro de la casa y con relación a sus necesidades fisiológicas. Seguidamente comenzará la socialización; según los expertos, debe iniciarse entre las 13 y las 16 semanas de edad, así se asegurará de que el cachorrito se convierta en un adulto bien adaptado.

Recuerde: la socialización no tiene nada que ver con enseñarle cuál es el tenedor correcto que debe usar para cada plato en una cena elegante: se trata de brindarle a su perrito la autoconfianza necesaria para que sepa manejarse correctamente en cualquier entorno en que se encuentre. Ésta es una de las más valiosas lecciones que su mascota puede aprender.

Un perro bien socializado interactuará bien con todo tipo de personas y situaciones, incluso con las que le resultan completamente nuevas. Con unas habilidades sociales adecuadas, su perro mostrará poco o ningún temor ante la mayoría de los objetos, personas u otros animales, e incluso cuando se sienta perplejo, se recobrará pronto y no se asustará.

Finalmente, un perro bien adaptado es aquél que se siente cómodo en las más variadas situaciones y ambientes. Puede mostrarse exaltado en un sitio nuevo, pero no atemorizado. La clave para ello es crear experiencias positivas a medida que expone al perrito a situaciones nuevas. Si se dedica a entrenar a su cachorro durante por lo menos 5 o 10 minutos al día, pronto notará la diferencia: verá que su perrito avanza en el desarrollo de sus habilidades sociales y su adaptabilidad.

No olvide que los cachorritos tienen poco rango de atención, así que haga sus lecciones cortas y divertidas. ¿Cómo es de corto ese rango de atención? Depende de la edad de la mascota y la madurez que haya desarrollado individualmente, pero una regla general es mantener sesiones de entrenamiento de 5 a 10 minutos.

Según la edad y el nivel de madurez de su perrito, usted podrá comenzar el entrenamiento en órdenes básicas como “sentado”, “echado”, etc., entre los 3 y 6 meses de vida. En este punto, es importante que no albergue falsas expectativas sobre las capacidades de su mascota: según mi experiencia personal, un cachorro no responde con regularidad a las órdenes básicas hasta los 6 meses de edad.