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Hay un chiste muy simpático, de esos que son juegos de palabras, que dice ¿cuál es el único animal que es dos animales al mismo tiempo? La repuesta es, el gato, porque es gato y araña.

Bromas aparte, de eso vamos a hablar en esta entrada de consejos para mascotas, de lo que ocurre cuando el gato araña, o más exactamente qué hacer para que no arañe aquello que tanto apreciamos, nuestros muebles, los sillones, las puertas y los bastidores de las mismas puertas.

Lo primero que habría que preguntarse es por qué los gatos arañan. Fundamentalmente por tres motivos, porque esos zarpazos en el mismo lugar le permiten identificar el sitio como parte de su territorio, sería algo así como su seña de identidad.

Un segundo motivo es el simple hecho de hacer ejercicio. Y un tercero, por divertirse, se trataría de una forma de jugar, de entretenerse con una de sus habilidades físicas.

A los gatos no hay que recriminarles por hacer lo que les pide su naturaleza, arañar. De lo que se trata es de derivar esa actividad hacia otro lugar donde no resulte tan perjudicial. Tampoco es recomendable cortar las uñas a los gatos, son parte indisoluble de su naturaleza y les permite andarse como gatos en el medio y socializarse con otros animales.

Pero vamos a lo que vamos ¿cómo le podremos quitar a los gatos ese hábito para nosotros tan malsano de arañar y arañar lo que apreciamos?

Utilice, por ejemplo, uno de esos postes que se venden en las tiendas de animales que se suelen ver enrollados por cuerdas. Tienen una base que les sirve de apoyo y en la que se asientan los gatos para lanzar sus zarpas y arañar su superficie.

La idea es colocar el poste para arañar en un lugar preferido del gato, a ser posible junto a la pata del mueble o del sillón donde le encanta llevar sus uñas. Pero ojo, no intente forzar al gato a que arañe el poste a una voz de mando o llevándole las patas al punto exacto para indicarle cómo se hace.

Los gatos son suficientemente inteligentes como para no dejarse -a su manera- dar consejos. Son independientes y buscan encontrar estrategias positivas y provechosas por sí mismos.

Lo más sensato es dejarles algo de comida cerca de donde se coloque el poste y ellos mismos verán la utilidad del poste. Probarán de forma instintiva y lo usarán exactamente para lo que está diseñado, para rascar y arañar.

Pero si el poste para arañar para los gatos no le seduce, tome la alfombra que su mascota desmenuzó con sus zarpas y cámbiela por una nueva, pero no tire la vieja. Escóndala, colóquela en un lugar en el que el gato tenga que descubrirla. Déjela algo a la vista y que le lleve hasta ella el olor que reconoce como suyo.

Con ello, se librará de que haga con la alfombra nueva lo mismo que hizo con la vieja y derivará al animal hacia otro sitio donde sus zarpazos serán totalmente inocuos. Mire por dónde, conseguirá entretenerlo.

Gatos, arañazos bajo control.