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Un amante de los boxers jamás tendría uno si tiene que estar la mayor parte del tiempo trabajando.

También hay que tener en cuenta el coste de la comida, el entrenamiento, acicalamiento, cuidados del veterinario, jueguetes, y demás.

Aun así, durante muchos años y aún hoy en día, el Boxer se encuentra entre los diez purasangres favoritos.

El Boxer requiere atención

Los boxers precisan atención y mimos constantes para ser criados sánamente. Trate a su boxer como a su mejor amigo, y no deje de jugar, jugar y jugar con él.

A los boxers les encanta y agradecen mucho que se les preste atención, ya sea jugando con ellos, hablándoles, cantándoles, o llevándoseles de paseo.

Láveles amorosamente, con cariño y esmero.

Esto mantiene a su perro feliz. Si se les deja solos y a su libre albedrío, se les ignora, o se aburren, los boxers pueden llegar a ser muy destructivos y, si pueden, se irán.


Proporcióneles un espacio extra si tiene que ausentarse durante un largo periódo de tiempo. Detestan ser encerrados en una habitación. Si se le deja a un macho boxer de cuatro años espacio para moverse por las escaleras de casa y una habitación, el perro será más feliz y no tenderá tanto a destruir objetos.

Cuando deje solo al boxer, asegúrese de que tenga algún juguete que le guste a su disposición. De otro modo, encontrarán otra ocupación que probablemente usted no apruebe.

Tendencia destructiva del boxer:

Los boxers, para su fortuna, son muy listos y fuertes y, si se aburren o son indisciplinados, pueden ser un auténtico desastre tenerlos en casa.

Por eso es tan importante enseñarles a obedecer, a fin de que se mantengan al margen de sus objetos personales y los destrocen. Además, le hará más feliz a su perro.

El temperamento generalizado del boxer descarta la agresividad, hiperactividad y la extrema timidez en la raza.

Los expertos recomiendan que, cuando se adopta a un Boxer, se examine a sus parientes para descartar esos rasgos indeseados en el perro.

Agresividad

Un dueño dijo en una ocasión: “Me encanta mi Boxer hembra, pero a veces puede ser terrorífica. No quiero ni pensar en qué lío puede meternos por no haberla educado en su momento”.

Por cierto, se han contabilizado más agresiones de hembras que de machos, especialmente de hembras a otras hembras.

Hiperactividad

Los Boxers tienen muchísima energía, y necesitan hacer mucho ejercicio o se volverán irritables y destructivos.

Juegue lo más posible con su Boxer. Que se cansen de jugar, de dar largos paseos. Si puede, que jueguen en un área limitada por una valla, y que paseen con correa.

Cuando salga de paseo con su perro, póngale un arnés si le es posible, sobretodo si el perro está acostumbrado a tirar mucho de la correa. Ésto le enseñará a caminar a su ritmo, y no al que imponga él, además de ser más cómodo para el perro que un simple collar con correa.

Extrema timidez (que no ha de ser confundida con ser independiente).

Es fundamental que su Boxer sea sociable, acostumbrarle a la presencia de los demás, a relacionarse. Cuando aún son cachorros, lléveles a lugares públicos y transitados como, por ejemplo, una tienda de animales. Así crecerán sin esa timidez.

Empiece entrenándole en un área que le resulte familiar al perro, y donde haya la mínima posibilidad de distracción. Una vez que se haya acostumbrado a obedecer un par de órdenes suyas, llévele a que las practique en lugares distintos, incrementando los posibles elementos de distracción para el Boxer.

Puede parecerle que está empezando de nuevo cada vez que cambie de “escenario”, pero le aseguramos que valdrá la pena. Un dueño de Boxer nos comentaba un día que lo hizo así y el resultado fue que “se acercaban extraños a mi perro y le hacían carantoñas. El Boxer conocío a todo tipo de gente y aprendió a obedecer mis órdenes a pesar de las distracciones del ambiente, y actualmente es un perro muy bueno”.