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“¿Puedo tener un cachorrito? ¡Porfa, porfa, lo cuidaré y vigilaré y todo, todo!”

¿Qué le dices a tu hijo cuando te pide una mascota? Está plenamente comprobado que crecer con una mascota familiar puede enseñarle a los niños responsabilidad y a desarrollar sus capacidades sociales. Además, cultivar los buenos sentimientos hacia una mascota ayuda a los niños a desarrollar su autoestima y los ayuda además a establecer relaciones de confianza con otras personas. Pero antes de que accedas a las peticiones de tus hijos de un poni, un conejito, un lagarto, un gatito, un perro, una pitón o un ave cualquiera, hay mucho que debes tener en cuenta.

Lo primero que debes considerar es que no importa cuánto te prometa él o ella que será el único responsable de cuidar de la mascota, alguna, si no toda la responsabilidad recaerá sobre ti. Es un hecho inevitable e ineludible. No importa cómo de buenas sean las intenciones de los niños, habrá alguna, quizá muchas, ocasiones en las que otro u otros asuntos tendrán prioridad en su mente, y la mascota se verá sin quererlo descuidada. Es decir, la mascota se vería descuidada si tú no estuvieras ahí para intervenir, puesto que alguien tiene que hacerlo.

Además, tu hijo podría creer con toda certeza que lo que más quiere en el mundo es un lindo gatito blanco y negro, igualito que su mejor amigo de ese momento. El niño se convence a sí mismo de que quiere un gatito, y que este gatito será lo único con lo que se entretendrá para siempre jamás. Y así será, hasta que su nuevo mejor amigo de la semana siguiente se compre un lagarto que está muuuy chulo. Así que quizá querrías estar completamente seguro de que la mascota que tu hijo te está pidiendo será un interés a largo plazo, y no algo pasajero.

Sería una buena idea hablar del tema con toda la familia. ¿Qué piensan acerca de perros ladradores, gatos persas suelta-pelos, o loros parlanchines? Si permites a uno de tus hijos tener una mascota propia, ¿te pedirán todos sus hermanos una mascota propia para ellos también? ¿Sufre alguien en la familia una alergia que lo haría compartir casa con un animal con el que no puede convivir?

¿Es el tipo de animal que tu hijo te está pidiendo apropiado para tu familia y sobre todo el estilo de vida que tu familia lleva? Un perro que necesita que lo lleves al parque dos veces al día podría no ser apropiado para una familia que se pasa todo el día fuera de casa. Y no importa cuánto te prometa tu hijo que sacará al perro a pasear, habrá ocasiones en las que no lo harán, (y ocasiones en las que tampoco querrás que lo hagan, cuando anochezca pronto en invierno por ejemplo). Elegir la mascota adecuada para tus niños no es fácil, a menudo el tipo de mascota que te piden no es la mejor opción para su edad y experiencia con animales.

Deberías además de tener en cuenta los costes. No sólo el coste de comprar la mascota en sí, sino mucho más importante el coste de mantenimiento. Todos los animales requieren un compromiso de mantenimiento, comida, veterinario, productos de cuidados para mascotas, etc. No querrás adquirir una mascota para darte cuenta de que no tienes medios para mantenerla. Las mascotas pequeñas para niños a menudo requieren menos gastos de mantenimiento que las grandes.

Hay otras muchas cosas a tener en cuenta al elegir la mascota para tus hijos, pero con un poco de suerte este artículo os habrá hecho pensar en el hecho de que comprar un animal para un niño no es lo mismo que comprarle una bici o un juguete cualquiera. Las mascotas son seres vivos que respiran, necesitan cuidados, compromiso, necesitan cariño.