.

¿No sería estupendo que el chocolate y la salud cardíaca fueran de la mano? Sin embargo, hay tanta información acerca de los beneficios del chocolate que la gente se confunde.

Es verdad, si comiéramos cacao puro, sería beneficioso para la salud. El problema es que la mayoría de la gente consume chocolates procesados que contienen azúcar, melaza, aceites hidrogenados, nata, por no mencionar otras “cositas malas” que suelen entrar en la preparación de estas delicias. Algunos de esos ingredientes pueden bloquear las arterias y hacer desastres en su silueta.

Dicho así, usted podría sorprenderse al descubrir que el chocolate no es tan malo como se creía antaño. Las grasas que contiene, derivadas de la manteca de cacao que compone el chocolate negro de calidad extra, equivale a iguales porcentajes de ácido oleico (una grasa monoinsaturada contenida en el aceite de oliva, beneficiosa para el corazón), ácido esteárico y ácido palmítico. Los ácidos esteárico y palmítico son tipos no tan buenos de grasas saturadas. Éstas se relacionan con el aumento del colesterol “malo” (LDL) y el incremento de enfermedades cardíacas.

Efectos del chocolate para el corazón

Según las investigaciones, el ácido esteárico parece tener un efecto neutral sobre el colesterol LDL: no lo aumenta ni lo baja. El ácido palmítico, por otra parte, afecta los niveles de colesterol pero sólo aporta un tercio de las calorías grasas del chocolate. Por lo tanto, si basamos nuestro consumo de chocolate en estos estudios, el problema de las grasas no es tan importante.

Tenga cuidado: el chocolate con leche es menos saludable. Cuando comemos chocolate con leche o chocolate de menor calidad, parte del contenido total de grasa proviene de la leche u otros tipos de grasas contenidas en el chocolate procesado, y no del cacao puro, lo que afecta negativamente los niveles de colesterol.

A pesar de que el cacao no eleva los niveles de colesterol LDL (una buena noticia), incluso el chocolate puro es un alimento muy denso en calorías, así que, mientras la grasa que contiene no es suficiente para poner en riesgo su corazón o taponar sus arterias, su consumo regular añadirá muchísimas calorías a la dieta. De hecho, muchas marcas de chocolate ponen al azúcar en su lista de ingredientes principales. Y como bien sabemos, un montón de azúcar refinado no no ayuda a mantener una silueta adecuada y elegante. Recuerde que la obesidad es un serio factor de riesgo para las enfermedades cardíacas.

En cuanto al colesterol, nuevos estudios que están por publicarse muestran que algunos de los antioxidantes que contiene el chocolate, y en particular el chocolate negro y el cacao puro en polvo, pueden incrementar los niveles de colesterol “bueno” (HDL) hasta un 10%.

En esos estudios, se pidió a un grupo de personas que comieran 22 g. de polvo de cacao puro y 16g. de chocolate negro por día. El resultado: su colesterol “malo” (LDL) se hizo menos susceptible de oxidación, proceso que normalmente lleva a la formación de placas que obstruyen las arterias. Mientras mucha gente toma vitaminas y otros antioxidantes pra prevenir el desarrollo de las placas arteriales, el estudio muestra que el cacao puede ayudar.

En resumen, el tópico de que el chocolate y la salud cardíaca van de la mano es aún un tema abierto. Sin embargo, comer chocolate con moderación no le hará daño. Pero… vigile las calorías. Y sobre todo, ¡disfrútelo, porque sabe maravillosamente!