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La anorexia llamada nerviosa es una enfermedad considerada un trastorno de la alimentación. Se trata de una afección que tiene una mayor incidencia sobre la población femenina. Según las estadísticas, nueve de cada diez personas que la padecen son mujeres.

Las edades clave para sufrir la anorexia son las comprendidas en torno a la adolescencia y la pubertad, aunque numerosos casos se detectan también, y de forma creciente, en edades más avanzadas.

Según otros datos, la anorexia nerviosa viene a estar en un ranking de enfermedades que afectan a los adolescentes de las sociedades desarrolladas en un preocupante tercer lugar. O lo que es lo mismo, la anorexia afecta a entre el 1% y el 4% de los jóvenes en el mismo ámbito. Tal es el desarrollo de la enfermedad que en algunos momentos se la ha llegado a comparar y a considerar como una epidemia.

Otro dato revelador es que, por ejemplo en España, y según también diferentes encuestas médicas, una de cada tres mujeres considera que su peso actual es superior al que deberían tener y en las chicas jóvenes esa relación llega a alcanzar a la mitad de las encuestadas.

Pero ¿qué es la anorexia en sí? Resumiendo mucho, una preocupación excesiva, enfermiza, por la apariencia física y el peso corporal que se traduce en trastornos alimentarios. El paciente hace todo lo posible para evitar engordar, o lo que cree que puede llevarle a un estado en el que pierda su figura.

Los cánones de belleza actuales, la imagen estilizada de las modelos que difunden como ideales físicos los medios de comunicación y la autoexigencia de una sociedad que se mueve y acepta a los individuos según estereotipos está en la base de la anorexia.

La distorsión de la realidad y sobre lo que ocurre en su propio cuerpo es tal que la persona que padece anorexia llega a producirse vómitos inducidos para evitar engordar. El resultado es una vorágine de comportamientos inadecuados que va creando una persona con diferentes problemas de salud que son el resultado de su desnutrición.

El objetivo para quien padece anorexia es mantener la delgadez, y lo que se oculta tras este comportamiento anormal es en la mayoría de los caos una deficiente relación con la imagen de su propio cuerpo.

Detrás de la anorexia se esconden toda una serie de circunstancias y problemas psicológicos de la que la enfermedad es sólo el lado visible.

Es habitual que quien padece anorexia se autoimponga dietas drásticas para evitar ganar peso, que además de inducirse al vómito, mantenga ayunos más allá de lo razonable con grave riesgo para la salud y para el desarrollo de una vida normal.

Esté atento. Si en el seno de su familia, si uno de sus hijos, especialmente las chicas, baja de peso de manera inexplicable, si ve que cambia sus hábitos alimenticios, que no termina las comidas, que se salta las principales, háblelo, sin recriminaciones, con él o con ella, asegúrese de que puede ser un caso de anorexia, y, sobre todo, pida ayuda y consejo a un facultativo.

La persona que padece anorexia no es consciente de su trastorno y lo necesita para estar conforme con su cuerpo aunque esa situación le lleve a la autodestrucción. Se trata de cambiar esos comportamientos. Téngalo muy en cuenta.

Anorexia nerviosa