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El acné es un problema que se da en muchos tipos de pieles, normalmente en las mixtas y grasas. En ocasiones, los productos químicos que lo tratan pueden producir daños en la piel. Estos son algunos consejos que te ayudarán a combatir el acné.

No te exfolies continuamente ni te frotes las cara

No debes lavar continuamente la cara, de hecho, una limpieza muy frecuente y abrasiva puede causar irritaciones y piel seca. Es mejor que la laves cuidadosamente no más de dos veces al día con un limpiador suave específico para tu piel. Al terminar, sécate cuidadosamente con una toalla.

No te explotes los granos

El reventarse los granitos puede tener consecuencias nefastas, incluso, producir inflamaciones e infecciones. Además, lo único que puedes conseguir es empujar las sustancias infecciosas y que penetren más en la piel provocando más granos. Sin hablar de las marcas que puedes dejarte en la piel y que te durarán para siempre.

Respira profundamente

Es recomendable que respires profundamente cuando te sientas estresado. Los científicos han descubierto que hay una relación directa entre el acné y el estrés y que se producen muchos más andrógenos cuando una persona está sometida a estrés, y no sólo mental, sino también física, como alergias, operaciones, etc. Cuando se activa la producción de andrógenos, las glándulas expulsan más sebo, lo que provoca la aparición de acné.

Utiliza miel

Aplícate una mascarilla de miel una vez a la semana. La miel actúa como desinfectante además de contar con propiedades médicas que reducen las imperfecciones. Tiene la capacidad de destruir las bacterias que hay en la piel.

Presta especial cuidado a tu piel

Lava tu con un limpiador suave dos veces al día y sécate cuidadosamente con una toalla. Aplícate productos que sean libres de grasas y utiliza también protector solar “oil free”. Recuerda que tu piel es más sensible a las agresiones externas.

La paciencia es una virtud

Sé paciente. Curar el acné requiere su tiempo y los resultados no se apreciarán hasta pasadas algunas semanas o meses. No te dejes engañar por productos milagrosos que te prometen una cura en una noche. La constancia se verá recompensada.

Más cantidad no es siempre mejor

El tomar más medicamentos de los que te ha recetado el médico puede llegar a empeorar el acné. Los productos contra el acné están elaborados con sustancias químicas agresivas e, incluso, antibióticos, que, al utilizarse muy frecuentemente, pueden provocar que la piel se vuelva extremadamente seca o se irrite. Tu piel necesitará tiempo para adaptarse a los nuevos medicamentos pero debes seguir las prescripciones del dermatólogo y no ves mejoras en unos meses, consultarle de nuevo.

No utilices gorras, sombreros ya que el roce continuo con la frente agrava el acné.

No te toques la cara

Si te fijas, verás que estamos todo el día tocándonos la cara y eso, es lo peor que podemos hacer. Nuestras manos están llenas de grasa, aparte de bacterias, y todo eso sólo puede agravar más nuestro problema de acné. Así que intenta hacerlo lo menos posible, al igual que debes evitar el roce con otros elementos como teléfonos, gafas o móviles que estén sucios.

Come frutas y verduras

Bebe mucha agua

Al menos, 8 vasos de agua al día. El agua ayuda a limpiar y a hidratar la piel manteniéndola sana.

Cambia la funda de la almohada cada día

El ejercicio moderado mejora la circulación de la piel, lo que ayuda a eliminar toxinas.